27.6.16

Joyería en titanio


A pesar de que el titanio es un material ampliamente utilizado en relojería, su uso en joyería no está tan extendido y suelen ser muy pocas las piezas que se pueden encontrar hechas con este metal. Desde hace mucho tiempo tenía muchas ganas de llevar una cruz de titanio como colgante, pero tras mucho buscar ninguna de las que encontré me satisfacía: las que no eran muy caras tenían formas rebuscadas, o eran muy pequeñas o eran pintadas.

Yo quería una cruz simple, sencilla, sin dibujo alguno ni imagen, y plana, porque quería grabar en ella el nombre de mi hermana. Ni muy pequeña, pero con un tamaño tampoco grande, lo perfecto eran unos 2 cms de altura, porque permitía ponerle el grabado bastante grande pero sin resultar ostentoso, y además, así me daba la oportunidad de poder lucirla por fuera o llevarla por dentro de la ropa. No quería una cruz perfecta, de hecho cuanto más humilde y sencilla mejor.




Pero como no existía nada así en el mercado, decidí hacerla yo mismo.

Lo primero era hacerse con el titanio, y de un grosor que fuera posible trabajarlo artesanalmente. Es obvio que si me ponía a trabajar con una pieza de titanio de siete u ocho centímetros de grosor, cortarla "a mano" sería una tarea ardua y casi imposible. Finalmente elegí una plancha de unos 3 mm de grosor, no delgada, pero tampoco muy gruesa. Ideal para lo que quería hacer.

Otro dilema que tenía que resolver era el tipo de titanio, ya que existen numerosas variaciones (hay hasta treinta tipos de titanio, imaginaos). El titanio se clasifica en metalurgia por grados, los grados más elevados son industriales, y se utilizan ampliamente en construcción y en aeronáutica, así como en piezas para motores y herramientas diversas. Tienen diferentes aleaciones que lo dotan de diversas cualidades (por ejemplo, hacen que sea más barato y así pueda utilizarse en grandes estructuras), pero como la cruz que quería realizar iba a estar en contacto con la piel, era importante que el tipo de titanio fuera lo más puro posible. Elegí, por lo tanto, un titanio con especificación ASTM F67-95. Es un titanio prácticamente puro, biocompatible en su totalidad y que se utiliza también en instrumental o dispositivos médicos.

Durante varios días estuve trabajando sobre la pieza, cortando con una sierra de metal partiendo de una sección rectangular. A continuación rebajé el metal con cizallas de mano, y la terminé realizándole el acabado con una serie de limas de metal, redonda para los extremos y plana y triangular para el resto.

Fue un trabajo duro pero me ha encantado trabajar con el titanio, aunque tengo que confesar que hacerlo a mano es agotador. Para el agujero de la cruz usé una broca de 40 mm con punta a 118º, de acero rápido (HSS, High Speed Steel), al que se le añade wolframio para soportar elevadas temperaturas. Y es que trabajar con brocas y titanio tiene su problemática, y eso es debido a que el titanio es uno de los metales que más soporta el calor, de manera que si lo enfrentáis a una broca por muy resistente que sea (de aleación con wolframio en mi caso), al titanio le hará poco más que cosquillas y si le retáis os quedaréis sin broca en menos de un abrir y cerrar de ojos. Por fortuna, la plancha de titanio a perforar no era muy gruesa, pero aún así tuve que ir con mucho cuidado y perforar "a trozos", dejando que la punta de la broca "descansase" para que se enfriara en cuanto empezaba a taladrar.

Afortunadamente era una sola pieza, porque si tuviera que hacer muchas prácticamente tocaría a broca por colgante, puesto que a pesar de los tres milímetros de grosor casi es seguro que, a no ser que tengas extremo cuidado, dos brocas al menos tengas que gastar.


Otro de los inconvenientes al que tuve que enfrentarme era cómo hacer un agujero centrado, ya que estamos hablando de dimensiones muy pequeñas y cualquier mínima desviación se notaría. Para solucionarlo le pedí a un amigo unos pequeños recortes y tacos de madera, y con ellos hice una especie de plantilla de soporte para fijar la cruz.

Tras tenerla terminada me fui a una joyería para que me la grabaran. Por dos euros tuve la cruz en titanio y con el nombre de mi hermana. Por cierto, que la plancha de titanio me costó alrededor de los cinco euros, así que, quitando las herramientas de trabajo, la cruz salió a un más que competitivo precio de unos diez euros (brocas incluidas). Claro que el trabajo "pesado" lo hice yo, pero por eso mismo la mano de obra me salió gratis.

Aunque una cara de la cruz la dejé pulida y la otra la cepillé, y al joyero le pedí que me la grabase en la zona pulida (incluso se lo anoté en un papel para que no se le olvidase), resulta que lo hizo al revés, y el nombre de mi hermana me lo puso en la zona cepillada, con lo cual ahora aparece menos lustroso (eso sí, la profundidad del grabado me gustó bastante, quería un grabado bien definido y éste lo está). Es una pena pero bueno, tampoco me importa demasiado, pero son en detalles como éstos y por muchas experiencias parecidas el por qué prefiero hacerle el mantenimiento a los relojes y las sustituciones de pila y engrases por mí mismo. Entiendo que un error lo tiene cualquiera, pero como sé que es tan habitual que pase, si tengo que rayar la tapa de un reloj prefiero rayársela yo. Por desgracia, grabar un nombre no podía hacerlo (los grabadores manuales no sirven de nada), pero para el resto de las cosas, si puedo evitar pasar por una joyería o relojería mucho mejor.

Y eso que era solo un grabado, imaginaos que le dejáis para su despiece, limpieza, engrase y ajuste vuestro preciado reloj mecánico. No quiero ni pensarlo. Puede que sea debido a que en algunas de estas joyerías estén saturados de trabajo, pero si tan saturados están que contraten a alguien, que gente en paro hay bastante y muchos seguro que serían excepcionales joyeros y/o relojeros a poco que se les diera una pequeña oportunidad.

| Redacción: Bianamaran.Duraderos.com

7 comentarios :

  1. Pues es muy cierto. De hecho hace como 10 años, estuve buscando una pulsera, la opción era de mayor a menor variedad: plata, cuero, acero.

    Hace 2 o 3 años busqué una cruz, y ahí solo había plata u oro. Yo también me pregunté porque no titanio, ligero, resistente, y no se oxida... Además su precio, es bastante más económico que la plata, por lo que me pregunté porque tan poca variedad...

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  2. en algún lado leí, Guti, que la razón era porque el titanio no estaba considerado como un metal noble, entonces en joyería son muy reticentes a usarlo. Ocurre lo mismo con el carbono, la cerámica... Aunque cada vez hay más piezas de esas, son muy escasas. Ahora bien, no me preguntes por qué esto es así, y sin embargo como bien señalas de acero hay joyas y colgantes a montones.

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  3. No estará considerado noble, pero lo es más que el cuero y el acero, que como están de moda si que se venden en joyerías!

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  4. Te ha quedado muy bien la cruz y con el detalle de tener detrás el nombre de tú hermana, a mí me gusta como ha quedado.

    Yo llevo una Cruz que me regalaron hace ya muchísimos años que pensaba que era de Oro y resulta que era chapada en Oro, hace tiempo que quiero cambiarla y comprarme una Cruz de Plata y ahora que ha salido el tema quizás aproveche para mirarme una que me llame la atención, en mí caso prefiero la Plata al Oro y al Titanio pero eso ya es una cuestión personal.

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  5. Gracias Apolino, la cruz no está "muy payá" :D pero tampoco quería una cruz perfecta, si la hubiese querido perfecta no la habría hecho yo, jeje :D

    Yo también prefiero la plata al oro, el oro no me gusta nada como queda, ni siquiera los relojes dorados me gustan. El cobrizo sí me gusta (pero el cobrizo que hace Casio, el oro rosa que les ponen a muchas joyas no me gusta tampoco).

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  6. Pues otro que prefiera la plata al oro (rojo y amarillo). Porque el oro blanco y el platino si me gustan :-)

    Aunque funcionalmente y como joya, creo que con el titanio has dado en el clavo... Qué tal es ese titanio tan puro frente a rayadas? Había oído que se hacían aleaciones, porque sino su capa superficial era demasiado blanda...

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  7. aparte de aleaciones también hay recubrimientos para esos menesteres. Es cierto que se raya con nada, pero ya sabes que estéticamente eso no me preocupaba. Aunque tras algunos meses de usarlo, la zona pulida (que es en donde más deberían verse arañazos) está como cuando la hice. Supongo que al ser un colgando no sufre tanto como si fuera por ejemplo un reloj.

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