16.1.17

La invasión de la publicidad descontrolada


Una tormenta de publicidad. Es eso lo que nos encontramos la mayoría cuando visitamos una página web de las llamadas "generalistas", de los medios periodísticos "convencionales" (en referencia de aquellos que han venido -o aún permanecen en parte- de los periódicos en papel o de las revistas).

Antiguamente, la publicidad no molestaba. Era incluso divertida, entretenida. Es cierto que podía llenar la página del diario, pero si querías te detenías a leerla o, sino, pasabas de largo. Hoy eso es imposible. Los fondos de publicidad han llenado las páginas y portales, de manera que aunque te intentes centrar en leer el artículo, tienes a la publicidad siempre presente, de fondo.




Antes había algún que otro banner, incluso aquéllas donde los banners se abrían con javascript ventana tras ventana, para intentar que clickearas sobre alguno. Eso ya ha pasado de moda, ya no se lleva o/y ya no se usa. En parte gracias a que los programadores de los navegadores han ido incluyendo funcionalidades que los evitan. Pero en su lugar nos encontramos con los banners flotantes, que aparecen en medio de la página, por su parte de abajo, de arriba, o por cualquier lado.

Y luego tenemos los enlaces de "publicidad engañosa", aquéllos que intentan atraer tu atención, que han nacido en las redes sociales, donde tienen su máxima expresividad, pero que se han ido distribuyendo por todas las páginas webs. Son los enlaces con noticias gancho, tipo: "este bolígrafo habla con su dueño, ¡descubre cómo!", o gilipolleces parecidas. Hay miles de miles de variantes, y parece que funcionan muy bien, porque siempre hay algún incauto que pica (y que pincha).

Eso sin contar la publicidad en los vídeos, la publicidad intrusiva dentro del texto (que aún hay quienes lo hacen), y un larguísimo etcétera.


Claro, con toda esta publicidad no es extraño que páginas como Marca tengan en sus noticias un par de comentarios, nada más. Tampoco parece interesarles, lo que les interesa es aumentar su estadística de páginas vistas para pasarle el consiguiente análisis a los proveedores de publicidad y elevar la proporción de pago por clicks.

Me causa una cierta ironía cuando alguien nos viene comentando (ante mí, pero también ante otros editores) sobre la publicidad de sitios como Zona Casio, ¡que se vayan entonces a estos sitios, y compare lo que es la verdadera publicidad intrusiva! Y así, comprendo el por qué cada vez más gente elije para informarse medios y blogs más rápidos, ágiles... Más prácticos. Las páginas que os pongo ilustrando este artículo son de Marca, pero podría coger cualquier otro site parecido: Xataka, Autobild, Huffingtonpost... Todos con publicidad infumable, todos con banners por todos los sitios, todos intentando mezclar noticias reales con noticias falsas de anuncio. No entiendo cómo la gente puede seguir visitando esos sitios y sufriendo esas cosas. Definitivamente, muchos deben de ser masoquistas.

| Redacción: Bianamaran.blogspot.com

2 comentarios :

  1. Lo mejor es evitar las Webs donde su contenido sea mayoritariamente publicidad y no información, el problema es que el hartazgo que produce el tener que ir sorteando estas páginas Webs invasivas donde los contenidos de actualidad y la información ocupan un segundo plano, es que al final acaban pagando justos por pecadores.

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  2. Al final se están dando cuenta que ese abuso, fuerza a los usuarios a instalarse bloqueadores de publicidad. De hecho Opera lo trae nativamente. Al final, pasarán de algunos ingresos, a cero. Todo por la avaricia.

    Una cosa es publicidad, y otra que todo sea publicidad, y la excepción sea el contenido.

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