21.3.17

Ya soy "oficialmente" pobre (o más que pobre...)


"Pobre" no es solamente una palabra, un término que a veces usamos bastante a la ligera para definir alguna condición o destino desacertado ("pobre televisor", "pobre auto",) sino, para muchas personas, es una agria realidad palpable y diaria. No se si muchos lo sabréis -supongo que sí, porque es bastante conocido- que, cuando estás a punto de "salirte" de la sociedad y convertirte en algo así como en un "paria", hay un reconocimiento oficial para tal condición. Se denomina Certificado de Riesgo de Exclusión Social. Un nombre larguísimo (y muy incómodo, la verdad) que aún así no refleja claramente todo lo que lleva detrás y lo que implica que te lo den. Aquí os muestro el mío.

Este certificado más o menos confirma que estás a punto de quedarte al margen de la sociedad, fuera de ella, con todas sus consecuencias.




Muchas de nosotras, de la gente que tenemos ese certificado, somos personas que, desde la crisis, nos hemos quedado descolgados. Ya pasados los cuarenta no te quieren en ningún sitio, da igual la experiencia que tengas o la destreza en hacer determinadas cosas, tanto el mercado laboral en su conjunto, como los empresarios en particular, te apartan y te discriminan. Poco a poco te van aislando hasta que llega un momento que acabas en un límite y te das de bruces a encontrarte con esto: un papel donde se certifica lo bajo que has llegado. Que has tocado realmente fondo, y bastante fondo.

¿Qué supone conseguir este certificado? Bueno, la verdad es que tampoco cambia mucho. Es cierto que te da unas "pequeñas ventajas" en algunos procesos de selección de empleo, pero no muchas y, además, ese tipo de campañas de empleo suelen salir una vez al año solamente y, como supondréis, están saturadas. También tienes preferencia en planes locales de empleo (junto a parados de larga duración, y a mujeres víctimas de violencia de género, todos "en el mismo saco"). Finalmente, te dan cierta preferencia en determinados cursos -no todos- del Sistema Nacional (o regional) de Empleo, sobra decir que son cursos que nadie quiere y que no sirven para nada, y que la mayoría de ellos se lanzan al mercado y se desarrollan con la única finalidad de que todos los que estamos en esta situación tengamos la mente ocupada "con algo". La mayoría de ellos son una pérdida de tiempo y yo, que he hecho infinidad (tengo diplomas de estos cursos como para empapelar un castillo), puedo asegurar que te pasas más tiempo en el bar que en clase. Es decir: que encima gastas lo que no tienes.


Cuando fui a recoger el certificado me llamó especialmente la atención dos cosas: la auténtica pasividad e indiferencia con la que los funcionarios tratan estas cuestiones, probablemente porque para ellos es un día a día constante lo que para los afectados es un hecho extremo y desesperado y, por otra parte, la cantidad de personas en esta situación. Entre mi certificado había un volumen de certificaciones de exclusión social realmente destacable, algo que demuestra, probablemente, el fracaso absoluto de las políticas de reinserción: son personas que a nadie les interesamos y que no importamos para nadie. Porque son -somos- personas que no son famosas, no son poderosas y, por supuesto, no son ricas. Y en un mundo como este dominado absoluta y totalmente por el dios dinero, eso es lo mismo que decir que son "prescindibles", un cero a la izquierda o, usando la jerga militar, simples "daños colaterales".

También hay dos aspectos que, al menos a mí, me han resultado muy llamativos cuando uno se encuentra en esta situación. El primero de ellos, la absoluta dependencia tecnológica en la que estamos inmersos. Más aún, para una persona que le gusta tanto la informática como a mí, y que se ha pasado muchos años entre ordenadores, ha supuesto todo un reto el tener que volver a recurrir a "los viejos métodos" de almacenamiento y escritura, por cuestiones tan simples como el no saber si esta noche podrás recargar el móvil o no. Algo tan elemental solemos darlo por supuesto cuando realmente no es así.


Y el otro aspecto es la soledad. De la enorme cantidad de "amigos" que te salen y que uno tiene cuando le van bien las cosas, se acaban reduciendo a unos pocos, huyendo el resto como moscas, como si les fueras a pegar algo. Como si tuvieras la lepra. Sobre esto hay un hecho curioso: la gente que te intenta ayudar son, en su gran mayoría, mujeres. No me preguntéis la razón, si es por instinto maternal, porque son más sensibles y poseen más empatía, o porque los hombres se creen tan "marimachos" que temen poner en peligro su hombría.

También me he encontrado con curiosas anécdotas, como algunos casos de personas que me han escrito empezando a temer ellos por su propio futuro, al ver o enterarse del mío, y me han pedido consejos sobre cómo evitarlo o cómo sobrevivir, si llegan a verse en precipitado descenso sin paracaídas y sin red. Pero no hay recetas mágicas: sobrevive como puedas. Es lo único que podrás hacer.


Por cierto, de entre toda esas personas que me he encontrado y que me han apoyado como han podido, una inmensa mayoría son religiosas. Supongo que algunas lo harán "por ganarse el Cielo", otras porque realmente se sienten conmovidos. Sea como fuere, eso no importa y al final el resultado es el mismo: muchas hacen todo lo que pueden y, algunas, incluso más que eso, puesto que su situación personal tampoco es que sea demasiado ventajosa respecto de la mía. Y es que también las personas que más te intentan ayudar son las que menos tienen, porque las más poderosas y las que más medios poseen suelen vivir de espaldas a nosotros, sintiéndose seguros de que esto ellos nunca lo tendrán que sufrir, así que les trae sin cuidado y les importa un pito, por lo tanto, tu suerte.

En suma: miedo, preocupación, incertidumbre, estrés, indiferencia... Eso es con lo que tenemos que lidiar día a día todos los que estamos en esa fina línea entre ser una persona "respetable" dentro de la sociedad o arrojarte a un precipicio y terminar un día en cualquier esquina pidiendo limosna. No es extraño que muchos acaben medicados, entre el alcohol o ahogando sus penas y sus desgracias con la vía de escape que encuentren. Somos una especie de seres invisibles que viven detrás del bonito mundo que nos venden por la televisión y en la publicidad. Pero lo dramático, la auténtica desgracia, es que cada vez somos más. Y no te confíes ni pienses que esto contigo no va: el siguiente puedes ser tú.


| Redacción: Bianamaran.blogspot.com

11 comentarios :

  1. Desgraciadamente es muy cierto lo que dices Bianamarn, nos acercamos al final del camino de la sociedad actual, a la desmantelación social tal y como la conocíamos.

    El aliento de vida se le puede ir a cualquiera en tan solo un parpadeo, sin importar la situación económica o personal de cada uno, por eso para el creyente lo mejor es buscar el Reino de Dios, el que lo busca no será pobre jamás.

    https://www.youtube.com/watch?v=0kAToqf4Y7Y


    Ten FE Bianamaran, es una prueba del cielo, piensa en la recompensa que te espera, ten FE.


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  2. Al parecer casi todo lo humano es una gran farsa, especialmente el orden social, división del trabajo, rol del Estado, discursos políticos, orden mundial, capitalismo, ideologías, etc. Las masas no perciben que el mundo es así porque unos pocos lo manejan del único modo posible o del menos peor. ¿Cuanta gente conocemos que merecería vivir en un mundo mejor? Yo contadas con los dedos de una mano entre miles que he conocido y tratado. La única manera de salir individualmente de una situación personal así es convertirte en un robotito productivo, adaptado o que simule su adaptación, sin emociones ni reacciones a las injusticias e imbecilidades ajenas, además de las innumerables hipocresías, traiciones, indiferencias y demás. Mientras uno es sólo una máquina de producir dinero (otro convencionalismo bien digitado y traidor) hay que tomar ese tiempo como tiempo muerto, la vida es otra cosa. A la mentira se la combate con mentira. Si no hay amor del cual alimentarse hay que hacerlo del odio. Cuando se está arrinconado totalmente no queda otra que defenderse con la mayor inteligencia posible. Por lo menos hasta salir del peligro y volver a tener tiempo de ser uno, algo que a casi nadie le importa más que a uno mismo o a las muy pocas personas que uno ha conocido y valen la pena. Hay que usar el odio como alimento que nos de energía en la rebeldía, en el dar pelea, en saber que uno es mejor que las ovejas que dicen que sí al amo y siempre lo dirán y siempre te pisarán la cabeza para defenderle. No hay que decirse por humildad que uno merece estar así y ser una "víctima colateral". Reaccioná o reaccioná más! Los hijos de puta con el sistema de mierda son los que te han llevado a esta situación! Muy sutilmente han hecho su trabajo muy bien. Y no sólo los grandes poderosos estafadores, sino la gente en general por aceptar cada día que las cosas son simplemente así. Estás rodeado de enemigos, hay que aceptar esa situación tal cual porque es así. La gente que termina comiendo de la basura por lo general no es de la peor de la sociedad, porque los verdaderamente malos son los que tienen una teta de donde parasitar, que es la teta de la farsa, la imbecilidad, etc. Hay demasiadas trampas para sortear y no es fácil. Nunca lo es. Considerate un mutante porque de alguna manera lo sos y aceptá esa situación. Sos un tipo generoso que cada día nos das algo, diversión con tus comentarios de relojes que traslucen tu emocionalidad, ideologías varias y demás sutilezas que nosotros tus visitantes a su vez cada día nos alimenta en parte. Venimos acá no sólo por lo técnico de los relojes y que nos gusten ellos, sino porque hay una persona detrás y lo humano en la industria está allí, es decir la humanización del mundo relojeril o algo así. No sé si estoy siendo claro. Para muchos tu tares es valiosa, no nos darás el pan pero sí otro alimento importante. Lástima que no podamos retribuírtelo en dinero del modo suficiente. Tomá este tiempo como un mal momento en la batalla y que no sea esta la que definitivamente te venza. Todos en algún momento seremos definitivamente vencidos por la vida en sí que quiere seguir su paso más allá de nosotros, pero que no te venzan los hijos de puta con sus sistema de mierda. No te lo merecés. Entendé bien claro que NO TE LO MERECÉS.

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    1. Tienes mucha razón Arcano, y muchas veces he pensado lo mismo. De hecho, el sistema está así pensado para favorecer a una poca casta elitista (o como lo queramos llamar). ¿Por qué, por ejemplo, un salario en Europa te da para vivir seis meses en países como México? ¿Por qué cobra menos un argentino trabajando en el mismo empleo y las mismas horas que un, por ejemplo, Alemán? Es un sistema pensado y diseñado por una élite, que manejan oscuros intereses en Bolsas y en sus negocios. No hay reparto, hay hambre, y se mueren pueblos enteros en el tercer mundo porque interesa a esos que luego envían a sus hijos a seguir sus mismos pasos de poder. Lamentablemente creo que cambiar eso es imposible, al menos tal como está establecido esto hoy.

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  3. He llegado a estar sin casa perdida en un incendio, con 15 dólares en el bolsillo, sin trabajo porque me estafaron unos socios, con todas las puertas de mis considerados amigos de toda la vida cerradas en la cara y he salido. Varias veces. Desmasiadas me he reinventado y dado pelea. Y no por amor a mi mismo sino por odio a los demás. Hay momentos en que lamentarse es un lujo que uno no puede darse y hay que devolver el golpe. A uno le puede gustar mucho la poesía pero el ring no es un buen lugar donde ponerse a loar metáforas. El amor puede llegar a destrurte y el odio también pero este último, repito, es el alimento energético que te queda para salir del paso y no caer. Los enemigos quieren que te quedes llorando en un rincón hasta morir de pena, miseria, soledad y cosas así. Valés miles de veces más que millones que andan con sus vidas bien armaditas, casitas, familias, coches y no se sienten peor que vos porque no se dan ni un minuto para pensar que no quieren a nadie en verdad, que están más solos que las personas en tu situación, que también están atrapados pero en el lado en que jamás tienen un minuto de vida real. A vos te gustan los paseos al aire libre. De los animales hay que aprender la humildad de la vida, el pelear con todo por vivir un día más como hacen ellos con las herramientas que tienen que son pocas. La vida es dura para todos. Por nuestro mecanismo social creemos que tenemos derecho a vivir con más tranquilidades pero es una ilusión,a no ser que uno sea un parásito sin dignidad y que no vale nada. Nosotros valemos más que la inmensa mayoría de esos bichos sin gracia que andan en dos patas y que piensan menos que una gallina que lamentablemente son nuestros congéneres. Son el enemigo. Me quedó pendiente responderte un mensaje por twitter. Es buena la soledad pero solo cuando es menor peor que la compañía de imbéciles. La soledad enloquece a no ser que uno se diga cada momento en que se siente solo estando solo que estar con tarados es peor. Yo vivo totalmente solo, paso meses sin hablar con nadie y estoy en un lugar aislado. En parte por elección y en parte porque no me queda otra por mi situación y trabajo actual. Pero cada vez que caigo en la desesperación recuerdo que más allá de todos los análisis sociales que pueda hacer, advertencias que pueda emitir y cosas así, es la lucha por la supervivencia de cada cual. Es la selva, comer o ser comido sin piedad. Te dejo algunos links.

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  4. http://www.los-poetas.com/n/pedro1.htm#¡Avanti!

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  5. https://www.youtube.com/watch?v=5EfE-XE30VQ

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  6. https://medium.com/escribiendo-un-poco/6-duras-verdades-que-te-har%C3%A1n-una-mejor-persona-6a99f33fccb8#.akmzonqy6

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  7. el último artículo es muy bueno. Tenemos que cuidarnos y apoyarnos de los modos que podamos. Somos pocos y estamos solos. Somos mutantes. El resto son los zombies. Acá hay alguien que con sus limitaciones podés contar, aunque de algún modo estamos en la misma situación. Es por 24 horas la pelea, como lo hace cualquier animal, insecto, planta, etc. Lo demás son veleidades de sueños de eternidad fatuos.

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  8. ..me estás asustando Arcano, que lo sepas :D

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  9. te debería asustar los que prefieren comprarse un emporio armani antes que un collection :) Y son millones

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  10. Es triste que olviden que eres una persona. Incluso en circunstancias tan difíciles como la que comentas, donde el tacto debería ser exquisito.

    Por lo demás, coincido en que no sirve de nada. A lo sumo, incrementar las estadísticas, hasta que llegue un momento en el que alguien se preocupe, y entonces se las tome en serio.

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