
Ante mis problemas de ruidos que hacen mi vida insoportable, y mientras tenga que seguir con ellos, he decidido añadir un elemento a los tapones para los oídos: unos protectores auditivos (no me gusta el término de "orejeras"). Se trata del H4A de Peltor (submarca de 3M), destinado, como supondréis, para trabajos con ruidos pero que también son muy útiles en casos como el mío.
La versión que os traigo llega hasta los 98dB, en teoría los atenúa hasta conseguir una especie de "murmullo" lejano, un sonido de unos 28 dB (más o menos el ruido ambiente de una biblioteca). Son unos protectores de categoría media, por lo que no hay que esperarse gran cosa y, además, ni la música ni los ladridos los logran ahogar por completo, pero he aprendido que en combinación con unos auriculares puedes potenciar todavía más su eficiencia.