16.12.15

De amas y esclavas


Conozco a una chica que se declara abiertamente sumisa, que le va el BDSM (BD/DS, más bien) y que se muestra como una persona moderna y desinhibida. En el mundo BDSM las sumisas son las más buscadas, de hecho las dominadoras se las sortean, así que no es extraño que a esta chica le lluevan proposiciones de todos lados.

Ella tiene una habitación decorada a un estilo muy "lolita", con muñequitos de manga japoneses, y de cierto toque infantil. Incluso suele vestir y maquillarse como si fuera una niña, efecto que consigue gracias a sus ojos grandes y expresivos, y a sus facciones pequeñas y de afilado mentón.




En algunas ocasiones suele subir fotos a las redes sociales con algún vestido -también de niña- que estrena, o algún maquillaje con el que experimenta. Supongo que es su forma de explotar al máximo unos años que no se repetirán, porque no me imagino que pudiera seguir indefinidamente con ese personaje (o esa personalidad). Aunque nunca se sabe.

Es muy difícil que un hombre entre en la escena del BDSM femenino, no por problemas entre ellas (aunque con algunas cuando escribía no podía dar a entender claramente que era un hombre), sino entre sus seguidores masculinos, entre los cuales hay auténticas luchas intentando con pujanza poder "levantarse" a una de ellas, tarea bastante imposible, dicho sea de paso.


El problema radica en que muchos de ellos ven a los demás hombres como competidores, y te harán la vida imposible (o intentarán hacerlo), incluyendo que te intenten meter en medio de denuncias y de sus líos. Hasta que te canses, o te echen.

Para mí no deja de ser un mero entretenimiento aunque comprendo que para ellas obviamente no, porque se relacionan con sus parejas.

Para ellos es la lucha del cortejo por la supervivencia, más antigua que el mundo. Algunos pierden el sentido y la razón (y algunas cosas más) encandilados por unas mujeres que no solo no les hacen el menor caso, sino que ni les importan lo mas mínimo. Pero me imagino que les excita sobremanera el soñar que algún día pudieran hacerse con los favores de una de esas sumisas.


Yo no puedo dar consejos porque no he llegado a salir con ninguna de ellas en plan serio (ya he dicho que las sumisas están tan solicitadas que como para fijarse en un tío...), pero lo que sí tengo claro es que tampoco me entusiasmaría demasiado salir con una persona que vive por dar una imagen y dándole vida a un simple rol. Aunque, más o menos, la mayoría de la gente al cruzar la puerta de su casa hacia la calle ya esté adoptando un rol. Pero, en definitiva, esa no es la imagen que tengo precisamente de la chica con la que compartiría mi vida, y, por otra parte, me resulta más entretenido y divertido tenerlas como amigas y curiosear en sus vaivenes.

Además, yo soy más de "dominatrix" (las llamadas "mistress"), prefiero la mujer con espíritu y carácter, y no me molesta que tome las decisiones por mí. Y algunas, por qué no decirlo, reconozco que están más buenas que una galleta de fresa y nata. De las niñitas desvalidas que buscan arrojarse en tus brazos para sacarte los cuartos y manejando a su antojo tu corazón, digámolos así, ya estoy un poco mas que harto.


| Redacción: Radio Ibérica

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