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25.12.17

A la mujer anónima que dejó un libro en el banco de un parque


Tú que aún crees que hay que alimentar el cuerpo, pero también el alma. Que has tenido un pensamiento, una nota sincera, unas palabras cariñosas por si alguien lo pasaba mal esta Nochebuena, se sentía sola, o simplemente estaba atosigada de las circunstancias y por los problemas. Tú que crees en las personas, y lo demuestras siguiendo esa buena costumbre cada vez más común -y no lo llamaré "moda"- de dejar comida pagada en una máquina expendedora, un café en un bar, un pequeño gesto y detalle para los que no tienen nada, o como en este caso, un libro en un banco cualquiera, de un parque cualquiera.

Tú, mujer anónima que con tu poética letra seguramente alegraste muchos corazones, gracias por tu gesto, y decirte, que no se si lo llegarás a saber, que ha sido un genial regalo, el único regalo que se llevó también, en su solitaria nochebuena, otra chica. Seguro que tú, al escribirlo, no pensaste en ella. Pero te aseguro que ella sí pensó en ti. Feliz Navidad, encantadora sembradora de esperanzas y sueños.

16.12.17

Actualizarse sí, actualización no, la encrucijada de Internet


Imaginaros que vais a un quiosco a compraros un periódico hoy. Por unos dos euros, os dan un trozo de papel plegado de más o menos extensión, y con más o menos páginas. En su esencia, es lo mismo que, básicamente, obtenían a mediados del siglo pasado por unas pocas pesetas, o a principios de siglo por unos centavos. Apenas ha cambiado el medio ni el soporte.

En ese ejercicio de imaginación, suponed que vais dentro de cinco, diez o quien años a ese mismo quiosco. El periódico cuesta -por la inflación, la subida de precios, etc.- ahora diez o veinte euros. Pero, además, vuestras manos ya no sirven para pasar las hojas. Si intentáis hacerlo, cada vez que os ponéis a ello os cuesta un mundo, como si levantaseis bloques de concreto (hormigón en España), de manera que, antes de acabar de leer las primeras hojas, lo tiráis a la papelera más cercana que encontráis, desilusionados. Para leer su contenido, necesitáis adquirir unas manos nuevas en el mercado, y unas gafas especiales para disfrutar de una lectura rica en contenidos y animaciones pero que, con vuestros ojos normales, no veis. Si lo intentáis, solo veis "sombras".

30.9.17

Hay que tener estómago a veces para escribir


A veces es muy duro ponerse a escribir de temas triviales, como si tal cosa. Cuando ves la realidad, y que parece que no le importa a nadie ni para nadie, se hace muy duro y a uno le surgen muchos interrogantes.

Os explicaré. Muchas veces, entrada la noche, regreso de una ermita que a veces suelo visitar, a las afueras. Hoy he hecho ese paseo lloviendo, y mientras caminaba me encuentro con escenas habituales que se suelen ver cada día: un hombre viviendo en un coche, en un aparcamiento. Un chico joven, que suele refugiarse en un cajero, con cartones, para pasar la noche. Un anciano, que salta la valla enrejada de un portal para dormir en un rincón rodeado de botellas de alcohol para olvidar sus problemas. Y una chica, con un saco de dormir, tosiendo acurrucada en las puertas de una iglesia, a esas horas, obviamente, ya cerrada.

19.9.17

El problema de WhatsApp


Digo "el problema" porque para mí es un problema. Somos "marginados tecnológicos", personas que buscamos un alquiler, un coche de segunda mano o simplemente un electrodoméstico usado, y nos encontramos con algo que cada día está más y más de moda: las herramientas de contactos como WhatsApp. Recuerdo el terrible problema de un conocido, del cual me enteré hará un par de meses de que estaba buscando algún coche de segunda mano. Me comentó que los únicos sitios de compra-venta entre particulares que quedaban estaban en Internet, pero que con ellos tenía un gran inconveniente: la mayoría pedían contactarles vía WhatsApp. Él dejó de tener WhatsApp en el smartphone porque veía un gasto inútil ajustarse a un plan de datos, además le pareció una pérdida de tiempo ese tipo de aplicaciones. Pero se encontró con ese muro infranqueable de la tendencia actual de usar WhatsApp. Al final, por cierto, acabó encontrando un coche gracias a que un conocido vendía el suyo, pero recurriendo al "boca a boca" y no a anuncios de segunda mano los cuales, para él, habían dejado de tener utilidad y habían perdido su función en el momento en que desaparecieron los diarios en papel dedicados a ese tipo de anuncios.

Menciono este tema porque hoy se ha hecho público un estudio en el cual se destaca que una de cada cuatro compras de coches usados, se cierran por WhatsApp. Esto supone que el 24% de las operaciones de compra-venta entre particulares o profesionales, se establece o se cierra por esa app móvil.

11.9.17

No me da la gana actualizarme


Google tenía un servicio bastante agradable, fácil, intuitivo y fiable en su motor de búsqueda personalizado. Con él, podías hacer que tu sitio web incorporase un buscador específico. A pesar de los cambios en su motor principal (el que todos conocemos como Google, el buscador), su motor personalizado seguía siendo utilizable y práctico. Hasta ahora. Como ha ocurrido en otras ocasiones (como ya ocurrió con el Chrome) los de Mountain View han decidido dar un ultimátum a todos los que nos empeñamos en seguir usando sus herramientas anteriores (que no obsoletas, solo más prácticas para algunos de nosotros), y es el advertirnos de una fecha límite: el 4 de diciembre de este año. Tras esta fecha, y quien no se haya pasado a su "favorito" buscador con la API 2.0, dejará de estar disponible el buscador que funcione con las APIs 1.0.

La verdad es que, pienso, que lo que deberíamos hacer es no cambiarnos. Simplemente mantener el código antiguo para decirle a Google que no nos da la gana migrar por obligación. Quiero decir: si yo elijo un código de un buscador hoy, quiero que éste siga siendo operativo todo lo humanamente posible, o por lo menos hasta que el sitio que lo ha desarrollado (Google en este caso) desaparezca. Que yo sepa, Google no ha desaparecido.

30.8.17

Estamos acabados


Puede que haya cosas que vayan a terminarse tarde o temprano, o necesiten una revitalización, pero según parece ser, muchas de ellas están acabadas.

Los relojes tal como se conocieron hasta ahora están acabados. La mayoría de personas no los usan y éxito, y beneficios, tan solo se obtienen con los modelos y marcas de lujo, que año a año no dejan de aumentar sus ganancias. El usuario de a pie recurre al móvil o al smartphone.

21.7.17

¿Por qué los que estudian en colegios "de curas" acaban odiando la religión?


Durante estas vacaciones muchos serán los chavales que se inscribirán y pasarán (o habrán pasado ya) algunas semanas en campamentos de verano (o de invierno) organizados por órdenes y/u organizaciones religiosas. Los claretianos, salesianos, y muchas diócesis, organizan ese tipo de campamentos en donde, a primera vista, todo el mundo sale ganando: los chavales se distraen, a los padres se les quita un peso de encima porque así pueden tenerlos ocupados en unos meses en los cuales no hay colegio, y los organizadores se sacan un dinero, que nunca viene mal.

El problema es que, la mayoría de esos campamentos -sino todos, al menos todos los que he visto- apenas se diferenciarían de cualquier otro campamento secular organizado por cualquier asociación de lo más pintoresca. Campamentos que podrían ser aprovechados para la salvación, la catequesis, y el crecimiento espiritual de los muchachos, son la mayoría de las veces usados simplemente para fiestas, comilonas, excursiones, bailes, "ligoteos", escarceos, gamberradas y actividades parecidas con el único fin de "matar el tiempo", lo cual no está mal, pero ¿qué diferencia, entonces, un campamento organizado por unos religiosos, de otro cualquiera? En muchos de los casos, nada. No hay ninguna diferencia.

26.6.17

Salir -sin dinero- por ahí


La gente se extraña cuando les digo que siempre voy sin dinero, pero es verdad. Desde muy pequeño me acostumbré a salir sin un centavo, primero porque simplemente no tenía ni una mísera moneda, y luego porque me causaba una sensación horrible llevar dinero conmigo. Resulta curioso que en mis cuarenta y tantos años nunca necesité recurrir al dinero cuando salía, y siempre me las arreglé, de una u otra manera, sin nada.

Las únicas veces que lo necesité es cuando me encontraba con antiguos compañeros de trabajo (o profesores) y me animaban a ir a tomar algo en algún bar para rememorar tiempos pasados. Ahí me encontraba ciertamente en apuros, y hablo en pasado porque actualmente ya directamente les digo -por si aún no lo saben- que no entro a bares. Si les dices que no llevas dinero -lo cual es verdad- no se por qué todo el mundo piensa que lo que no quieres es pagar (como si me volviese más pobre por tomar un café...), y casi les obligas a tener que invitarte, con lo cual te sientes más comprometido todavía.

30.5.17

El "rollo ese" de la receta electrónica


Durante estos últimos años había podido "esquivar" el uso de la receta electrónica. Mi ATS había querido dármela, pero la pude convencer diciéndole que no me importaba acudir al centro de salud ya que, de paso, me hacían el control de rutina (control de tensión, seguimiento de peso, etc...). Pero esta última vez el médico se empeñó en que ya era hora de que me "modernizara" y pasarme a la receta electrónica, así que estos últimos días me he visto peleando con ella y descubriendo todo un mundo nuevo de posibilidades.

¿Qué es una receta electrónica? Bueno, creo que a estas alturas todo el mundo lo sabe: en lugar de acudir al centro de salud, la receta electrónica lleva un control informatizado sobre tus medicamentos durante un tiempo determinado (tres meses, seis meses, un año...), y los va gestionando, de manera que solamente tienes que acudir a tu farmacia con un número personal (y un código de barras) para que automáticamente sepan qué tienen que darte. Dicen que es una gran ventaja para los enfermos crónicos -como yo- porque nos evita acudir al centro de salud (¡como si no tuviésemos que acudir de todas formas, si estamos enfermos es por algo!), y argumentan que además de esa, hay otras innumerables ventajas. Bajo mi punto de vista es una auténtica porquería. Una muestra más de cómo funciona éste país.

22.4.17

La mala educación de algunos conductores cuando te invitan a su coche


Una de las cosas que más rabia me da es cuando alguien viene a buscarme en coche, y tras quedar unas horas (o un día, o varios) antes, aparece con el asiento del copiloto lleno de "porquería": bolsas, libros, juguetes de los críos... De tal manera que, antes de sentarme, tiene (o tengo) que andar desocupándolo todo.

Probablemente la gente que hace eso lo hace sin darse cuenta, por supuesto, pero: ¿no saben que van a ir a buscarte, y que te vas a sentar ahí? ¿Por qué antes de salir, o de arrancar, no se ocupan en poner todos esos trastos en los asientos de atrás? No creo que les cueste nada y así cuando lleguen a tu lado, no tendrás que esperar delante con la portezuela abierta a que desocupen todo el asiento, con las consiguientes molestias no solo para ti, sino para ellos mismos que a veces tienen que aparcar en sitios complicados o con vehículos detrás.

21.3.17

Ya soy "oficialmente" pobre (o más que pobre...)


"Pobre" no es solamente una palabra, un término que a veces usamos bastante a la ligera para definir alguna condición o destino desacertado ("pobre televisor", "pobre auto",) sino, para muchas personas, es una agria realidad palpable y diaria. No se si muchos lo sabréis -supongo que sí, porque es bastante conocido- que, cuando estás a punto de "salirte" de la sociedad y convertirte en algo así como en un "paria", hay un reconocimiento oficial para tal condición. Se denomina Certificado de Riesgo de Exclusión Social. Un nombre larguísimo (y muy incómodo, la verdad) que aún así no refleja claramente todo lo que lleva detrás y lo que implica que te lo den. Aquí os muestro el mío.

Este certificado más o menos confirma que estás a punto de quedarte al margen de la sociedad, fuera de ella, con todas sus consecuencias.

12.2.17

Cómo cambia tu forma de ser (y hasta de pensar) un simple medicamento


Por cuestiones de salud tengo que tomar distintos medicamentos, entre ellos algún corticosteroide con efectos secundarios bastante llamativos.

El caso es que, como medicamento, me va genial, pero me resulta llamativo cómo algo que nos tomamos afecta tan profundamente hasta nuestra forma de ser. Y es que uno de los efectos secundarios de este medicamento es que, cada cierto tiempo, te envuelve en una paranoia bastante singular. Te hace estar preocupado, aunque busques y rebusques en tu mente el sentido de ese estrés o de dónde emerge tal preocupación; te hace soñar pesadillas incongruentes (por ejemplo, te despiertas creyendo que te vas a estrellar en un avión, o cualquier cosa parecida), y el defecto más "latoso" es que la ansiedad llega a tanto que te impide mantener una conversación normal porque, en medio de ella, se te ocurre quedarte en blanco o empiezas a decir cosas sin sentido. Así que cuando tengo esos episodios dejo de tomarlo hasta volver "a la normalidad" y sentirme de nuevo yo mismo.

24.1.17

Perros abandonados


No me gustan los perros. Prefiero -con mucho- los gatos, pero al parecer en estos últimos años hay una fiebre de familias con hijos que tienen perros abrumadora, no se si es moda, la televisión, o que tienen pocos problemas y quieren más. Y es que si además del cuidado de niños, se suma el cuidado de un perro, pues es lógico que a los pocos años acaben cansándose y acaban los animales... Como acaban.

Cada día, cuando tengo tiempo (y ganas) suelo desviarme algunos metros de mi camino habitual, y me adentro en una urbanización abandonada. El ayuntamiento empezó a construirla, a dotarla de servicios, y le sorprendió la crisis del ladrillo, dejándola a medio hacer. Hoy es hogar de ratas, trapicheo y gamberros. Es un sitio algo peligroso (está muy solo y, además, han llegado los "amigos de lo ajeno" a quitar cableado de las calles, por lo que hay sitios que son auténticas trampas), pero la quietud y soledad que allí se siente me encanta. Eso debió pensar un perro, un ovejero con bonita piel moteada, que ha hecho de aquel lugar su asentamiento. Es un perro inteligente que me ve y "pasa de mí", y yo paso de él (no quiero saber nada de perros), pero probablemente hacía no tanto, cuando era un cachorro, formaba parte protagonista de un hogar, un "dulce hogar" donde seguramente era el centro de atención. Pero claro, ha crecido, y ahora es un perro de mucho cuidado.

22.1.17

Detalles de calendarios


Los calendarios de bolsillo ya prácticamente ni se utilizan. Es otro de esos artículos que está desapareciendo con la llegada de smartphones. De hecho, para hacerme con algunos este año me ha costado bastante, ya casi ningún comercio los edita (cuando antes era uno de esos pequeños pero bonitos detalles navideños que siempre te daban en las tiendas de barrio, con tus compras). Cuando le comenté a un amigo que si quería algunos, me dijo que con su teléfono tenía suficiente, que ya no necesitaba otras cosas (curiosamente, las amigas a las que les pregunté lo mismo todas me dijeron que sí y quedaron bastante agradecidas).

La verdad es que yo sí lo utilizo, y aunque también es cierto que consulto el calendario en el móvil, lo uno no quita a lo otro y son perfectamente compatibles. En primer lugar, porque me gusta poder consultarlo cuando quiera sin encender ninguna "pantallita". En segundo lugar, porque lo uso de marcapáginas en la agenda. Es cierto que la agenda ya tiene un calendario incorporado, pero mientras estás escribiendo es más cómodo poder coger el calendario de bolsillo y mirar cualquier cosa, en lugar de voltear las páginas de la agenda hasta el principio.

16.1.17

La invasión de la publicidad descontrolada


Una tormenta de publicidad. Es eso lo que nos encontramos la mayoría cuando visitamos una página web de las llamadas "generalistas", de los medios periodísticos "convencionales" (en referencia de aquellos que han venido -o aún permanecen en parte- de los periódicos en papel o de las revistas).

Antiguamente, la publicidad no molestaba. Era incluso divertida, entretenida. Es cierto que podía llenar la página del diario, pero si querías te detenías a leerla o, sino, pasabas de largo. Hoy eso es imposible. Los fondos de publicidad han llenado las páginas y portales, de manera que aunque te intentes centrar en leer el artículo, tienes a la publicidad siempre presente, de fondo.

13.1.17

Motorlife, la sorprendente revista del motor por la que no pagas ni un euro


Me ha sorprendido Motorlife, cómo una revista del motor, sin publicidad, con una maquetación bestialmente buena (y muy profesional), de 23 páginas y con un peso total de más de 100MB, puede seguir existiendo todavía (y ya van por el número 69, con un lanzamiento de un número por mes).

Intenté discernir qué fórmula usan, está claro que tiene que haber "alguna trampa" (sin ánimo de ser peyorativo, por supuesto), para que algo así pueda seguir lanzando números año tras año. O quien está detrás es un "millonario aburrido" que tenía ganas de tener una revista del motor, y que no le importa contratar a un equipo mes tras mes para hacer su sueño realidad, o era gente "que vivía del aire". Porque hacer una buena revista, y más del motor, no es barato. Ni mucho menos.

7.1.17

Toni les escribe a sus padres


Hace bastantes años (dentro de un momento diré la fecha), en una emisora de radio ahora desaparecida que solía escuchar muy a menudo -bueno, por no decir siempre que encendía la radio, que era eso: muy habitualmente, varias veces al día-, uno de los locutores salía leyendo esta carta que a continuación os transcribo.

Por aquellas fechas yo escuchaba la radio mientras entrenaba, y los programas en esa emisora solían repetirlos algunos días, para llenar de contenido la programación o cubrir huecos. El radio-cassette donde escuchaba esta emisora era un Philips de la familia D7180, con un práctico botón en rosa que activaba automáticamente la grabación (de la radio o del micrófono). Era un robusto radiocasette que aguantaba carros y carretas, y que estuvo a mi lado durante muchos años sufriendo todo tipo de maltratos (era muy habitual verlo por la calle a últimos de los ochenta).

27.12.16

De desagradecidos está el mundo lleno (e Internet no digamos)


Empiezo diciendo una vez más y repitiendo y recalcando que me agrada que nadie lea este blog. Bueno, que nadie lo lea no, más exactamente que lo lean las personas que disfrutan con él y lo estiman y, las demás, pues si prefieren leer la revista "¡Hola!" por mí perfecto. Que les den su dinero a multinacionales del morbo, allá cada uno con su conciencia. Y que les cunda.

A estas alturas de mi vida no persigo los aplausos de nadie, y no necesito que nadie alabe mi trabajo. Es más, creo que las buenas palabras que alguien pueda decirme no son solo inmerecidas, sino inexactas.

21.12.16

La gran tragedia que oculta Internet


Sin darnos cuenta, casi sin notarlo, sin apenas caer en la realidad que ante nuestras narices acontece, estamos siendo testigos de una amenaza a la pérdida de conocimiento solo comparable a la de la biblioteca de Alejandría. Lo más curioso es que no parece importarle a nadie.

¿A qué me estoy refiriendo? A la pérdida de los escritos y publicaciones de personas anónimas en internet.

8.12.16

Las mujeres cada vez tienen menos caderas


Si te gustan las mujeres de amplias caderas y cintura de avispa, mejor aprovecha ahora, porque siento darte una mala noticia: están desapareciendo. Según publicó la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, que se hace eco de un estudio llevado a cabo por el departamento de biología teórica de la Universidad de Viena (Austria), la influencia humana está afectando al cuerpo de las mujeres de manera palpable.

El caso es que, como los recién nacidos humanos tienen la cabeza más grande que la de otros primates, las hembras de -nuestra- especie han evolucionado para que su pelvis se ensanche y por ella pueda salir el niño al mundo (o sea, el parto). De no ser así, como ocurría en la antigüedad, y si la mujer tenía una pelvis estrecha, normalmente ambos morían en el momento del alumbramiento (de hecho, no se llegaba a producir alumbramiento), al quedarse el bebé "atascado" entre las piernas de la mujer.