
Cuervo y Sobrinos nace en La Habana en 1882, de manera que en este 2017 están celebrando su 135 aniversario. La historia de esta curiosa firma (con raíces hispanas, pero ahora de fabricación suiza) empieza en el pequeño taller de Don Ramón Cuervo, apodado "La Casa", situado en la Quinta Avenida de la capital cubana. Armando Rio Cuervo y sus hermanos trabajan a conciencia para expandir el negocio de relojería y de joyería fundado por su tío Ramón, y acuñando así el nombre de Cuervo y Sobrinos (el tío Ramón, y Armando y sus hermanos).
No tardan en entender que la estrategia de ventas, si quieren afianzarse como marca a nivel internacional, pasa necesariamente -en aquellos años de principios del siglo XX- por establecerse también en Europa. Así, abren filiales en Pforzheim (Alemania) y en la Rue Mezlay de París. Además, se lanzan a la aventura de llegar al corazón de la relojería mecánica mundial, Suiza, abriendo sede en La Chaux-de-Fonds.



