
Todavía son pocas las marcas que montan el ETA K18.401, el movimiento digital del fabricante suizo (del Grupo Swatch), de manera que, habida cuenta de que pocos se deciden a ello, ha tenido que ser una marca del propio Grupo la que se echara a la piscina con un reloj digital y con uno de los primeros modelos en el mercado de su estilo. Disponible en dos formatos (con caja cuadrada o redonda), el Calvin Klein Future se puede encontrar en seis combinaciones en total, con el display invertido en cuatro variantes, y sin invertir (pero con dígitos en azul) en otras dos. Se ofrece además con varios tipos de acabados, bien con recubrimiento en negro u oro rosa, o simplemente en plateado (metal sin recubrimiento). Todas ellas con correa (no hay posibilidad de armis).
Con un precio de alrededor de 200 € para la variante plateada (y de 230 € para el resto) no puede considerarse un reloj barato, teniendo en cuenta que, además, no es un módulo demasiado generoso en funciones. No obstante al ser la marca CK del mismo segmento que Tissot, Mido o Hamilton (Swatch la posiciona en el segmento medio de sus marcas) su precio está acorde con lo que es la marca. Más barato "no les convendría" ponerlo, por prestigio e imagen, principalmente.
