
Más eres tú,
más que mi vida,
más, más.
Más que una pradera florecida,
más que la primavera
que viene en su brillo
y te abraza a escondidas.
Más eres tú,
más que un volcán,
más, más.
Mäs que coger tu mano y mirar
tumbarse en un diván,
más que ver la noche brillar...
Más que la luz de tus ojos
haciendo a mi alma flotar.
Mäs eres tú,
más que fuego en el viento,
más, más.
Mäs que abrazarte al momento,
tocar tus alas, besar tu aliento,
más que ese andar inquieto,
más que buscarte sediento.
De mi devenir en el mundo
mírame nadando y sin rumbo,
andando vagando, dando tumbos,
sólo deseando ver en tu corazón que me fundo.
Bia Namaran