21.9.15

El Día del Juicio Final está ante ti (pero no te lo dejan ver)


A veces recuerdo con cariño aquella vieja tele. Era una televisión pequeña, de tubo CRT y que incluía además radio AM y FM. Estuvo fiel a mi servicio durante muchos años, incluso realizó algún viaje en vacaciones, y continuaba funcionando sin un solo fallo. Pero de la noche a la mañana enmudeció. La llegada de la TDT hizo posible lo que el tiempo no había logrado: dejarla inservible. Sin posibilidad de añadirle un decodificador (no llevaba salidas de audio y vídeo), recurrir a remiendos de ese estilo no era posible.

"Así son las cosas", "los avances son imparables", se suele escuchar habitualmente cuando comentas estos temas. Pero, ¿qué avances? ¿En qué tecnología de mercado se inventó eso? ¿Quién decidió que tuviéramos que cambiar cada cierto número de meses para seguir agrandándoles sus carteras? ¿Avances en qué? ¿En medicina? Sí, para quien pueda pagarlos, para el pobre obrero estamos peor que en los setenta. Hay tratamientos caros, medicamentos caros, pero por desgracia cada vez es más difícil llegar a ellos para poder aprovecharlos. Y todavía los economistas te dicen que eso no es todo, que aún será peor. Tiempos negros los que nos rodean con tenebrosas expectativas. Te lo pintan todo de color de rosa porque la realidad auténtica no vende, como si fuéramos niños. Y la realidad es más ensombrecedora de lo que jamás nos imaginábamos.




Las administraciones están preparando la tecnología y los medios para mantenerte alejado, controlado. Al margen. Ahora nos quejamos de IVRs, de máquinas expendedoras, de sistemas automatizados de respuesta y gestión, pero es solo el principio.

En los años sesenta y setenta los sociólogos se preguntaron por qué aumentaban tanto los conflictos sociales, los enfrentamientos. Por qué las masas se volvían cada vez más incontrolables. Los científicos descubrieron que el plomo, que se vertía en el aire a toneladas, volvía a la gente irritable. Lo menos que deseaban los políticos era gente "respondona", y poco a poco se fueron estableciendo planes para ir retirando el plomo del ambiente. No fue cuestión de polución, como nos quisieron hacer creer. Los compuestos NOx y las PM (micropartículas) son más peligrosos aún y no las prohibieron. Y hasta hace relativamente poco tiempo los estudios sobre los efectos del plomo no se dieron a conocer de manera científica. No se preocupan por nuestra salud, porque si lo hicieran habría clínicas gratis cada dos calles, y no carísimas y elitistas clínicas estéticas y bucodentales. Los gobernantes se preocupan por nuestro control. Nuestra salud les importa un rábano.

Un buen ejemplo de todo esto lo tenemos en el tabaco. Cuando, mediante impuestos, el tabaco les daba pingües beneficios, no solo no lo prohibían, sino que permitían todo tipo de campañas a su favor. Pero cuando la OMS (manejada y gobernada por la ONU, o sea, por los gobiernos, especialmente los USA) empezó a desaconsejar su consumo, fue precisamente (y curiosamente coincidente) cuando los Estados del mal llamado "primer mundo" descubrieron que los beneficios del tabaco se les estaban yendo en los tratamientos contra el cáncer que desarrollaban los consumidores de tabaco. Y entonces ya no les interesó tanto potenciar su consumo, y empezaron a prohibirlo. Si no fuera simplemente por el maldito dinero, aún seguiríamos estando bombardeados por anuncios de Lucky Strike. Nos utilizan, nos manipulan, y luego nos pisotean. El mayor sueño de un político es que no pensemos por nosotros mismos. Es intentar que tú mismo no decidas sobre tu futuro, que compremos lo que les interesa a ellos, lo que les beneficia a ellos, que te lo venderán como si te beneficiase a ti.


Las emisoras de radio y televisión, creadoras de opinión, cada vez son reunidas en los más compactos grupos mediáticos posibles para tenerlas bien atadas, para acallar cualquier voz discordante que pueda surgir de ellas. Falsos programas dirigidos por aparentes descreídos y descontentos pero que en el fondo están totalmente vendidos a la causa. Nos engañan. Nos estafan y encima luego tienes que aplaudirles.

Los periódicos más contestatarios desaparecen, y todos los medios de comunicación se hayan controlados por enormes grupos empresariales con grandes favores (y deudas) al Estado. Nos bombardean con modas yankees, trayéndonos o copiando series en donde el rey es el dinero, todo gira en torno al dinero, no hay más que dinero. Donde el dinero es la solución, el amo y señor, y en ese contexto no nos diferenciamos demasiado de una dictadura china o islámica, no deja de ser el mismo perro con distinto collar. Pero no nos permiten verlo, no quieren que lo veamos.


Ciertamente siguen existiendo diferencias. Si esto lo dijera en una página en China, me pudriría en la cárcel. Si lo dijera en una página islámica me cortarían la cabeza. Pero ese hecho no hace que sean mejores, simplemente usan otro tipo de armas, más sutiles, más complejas, pero con los mismos mortíferos resultados.

Nos venden un mundo de peligro, "¡el enemigo es 'el otro', no salgas de casa!". Pero ¿quién es "el otro"? ¿El que piensa diferente a ti, el que -por vicisitudes y casualidades de la vida- no tuvo la suerte de enriquecerse con la misma formación académica? ¿Ese es tu enemigo? ¿Los negros por ser negros, los judíos por ser judíos o los árabes por ser árabes? Te señalan con sus dedos "al otro" cuando los enemigos son ellos, cuando ellos, con sus leyes escritas a su gusto (cuando llega un nuevo partido al poder lo primero que se lanza a hacer es a escribir decretos), con sus sueldos con cantidades escritas por ellos mismos (y cobrando lo que a cada momento les apetezca), son los que nos empobrecen, nos lapidan, nos destruyen. Y quien no quiera que se pudra.


Hace unos días se celebró el Día Mundial de la lucha contra el suicidio, un tema del que públicamente se intenta hablar lo menos posible. No hay cifras oficiales (no las dan), y tratan de ocultar, porque les desvelaría a la gente una realidad dantesca y abrumadora. ¿Cuantos ancianos y ancianas no pueden comprar sus medicamentos con sus ridículas pensiones, porque ahora los han puesto de pago? Yo conozco varios casos. ¿Cuantos han muerto porque se les ha negado tratamiento y cuyas cifras jamás conoceremos, personas indefensas y anónimas, mientras ellos en sus casas de lujo y de asueto se dedican a engordar como césares romanos, tirando dinero público a espuertas con chanchullos y orgías? ¿Qué diferencia hay entre ellos y los "señores" feudales de la Edad Media, o los reyes, reinas, príncipes y princesas que durante siglos descalabraron y pisotearon a su pueblo? Las leyes son iguales para todos, pero sus carísimos estudios universitarios se los pagamos nosotros, y al acabar la carrera ya tienen un puesto en la alta dirección de la compañía o banco "amigo", elegido a dedo y reservado con seguridad para su bienestar futuro. Tienen millonarias pensiones vitalicias tras unos pocos años de calentar un sillón, mientras que el pueblo para ganarse un mísero sueldo debe llorar y sudar sangre. Y encima les tienes que agradecer tu mes de vacaciones, tu supuesto poder adquisitivo, tu engañosa libertad. Y correr detrás de ellos cuando aparecen en público para sacarles fotos y adorarles. ¿No suena terriblemente absurdo? ¿No es de necios, y de ciegos, tales despropósitos?

La verdad auténtica es que nuestro mundo de modernidad no es más que una cruenta pesadilla, la pesadilla más terrible de todas: la que te cuesta despertar. El pueblo alemán también veía normal la lucha contra los judíos, que se les apartase, ni querían saber lo que les ocurría ni les interesaba mirar, mientras aplaudían a su despótico líder y él les preparaba como carnaza a sus espaldas. Lo mismo que la sociedad norteamericana en las primeras décadas del pasado siglo con las personas de raza negra. Para el islam los engañados somos nosotros, y ellos tienen la auténtica libertad, y para los coreanos del norte su líder es su luz, y él les protege de los occidentales, esos "ogros capitalistas". ¿No te das cuenta que a nosotros nos tienen tan engañados como a ellos?




Típica "americanada".

Qué clase de libertad de prensa, de movimiento, de opinión tienes aquí, si la censura se ha sustituido por el poder del dinero, por la represión mediática y las multas. Somos súbditos del triunfalismo de los USA, solamente engranajes de una máquina más pesada, compleja y engalanada, pero con los mismos fines: hacerte callar, tenerte amansado. Patearte sin que te quejes.

Una sociedad instrumentalizada, domada, domesticada, pero para ellos no, ellos disfrutan de sol y playa. Pero para ti y para mí, para los que tenemos que sobrevivir con lo que podamos, con las sobras que nos dejan, con lo que cae al suelo, el día del Juicio Final ha llegado. La pregunta es: ¿estamos preparados para hacerle frente, o correremos de nuevo hacia los que nos dominan y explotan pidiéndoles solución? ¿Cómo nos van ellos a solucionar la vida a nosotros, si son ellos mismos el problema?


| Redacción: Radio Ibérica

5 comentarios :

  1. tengo curiosidad por saber cuanto durarás diciendo estas cosas o "desaparecerás" sin dejar rastro un día

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  2. Si la gente tuviera un nivel de conciencia más elevado y un poco más de educación y de respeto no harían falta ni políticos, ni abogados, ni jueces, ni agentes del orden….ninguno es imprescindible, hay que elevar el nivel de conciencia de la humanidad y esto solo puede ocurrir en los momentos más difíciles y controvertidos como los que estamos viviendo en la actualidad, desde esta atalaya llamada conciencia se divisa todo mejor, pero esta claro que los humanos hasta que no estamos en situación limite no despertamos.

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  4. En mi blog digo cosas parecidas y son ya casi 12 años.

    Tengo la impresion de que quien en realidad desaparecerá serás tu. Si no al tiempo...

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  5. Entonces...si la culpa es de USA, mejor me voy a vivir a Corea (del Norte) ¿no?

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