9.12.15

En España tenemos Radio Nacional gracias a los nazis


Es duro pero es totalmente cierto. El mismo favoritismo que hizo que los españoles adoptásemos el horario de Berlín (el mismo que nos rige ahora) como un gesto de "compañerismo y sumisión" a los nazis de Hitler, hizo posible que se realizaran las primeras emisiones de Radio Nacional de España.

Fue un emisor de 20 kW de potencia, marca Telefunken, y el mismo aparato que había usado Hitler para retransmitir por radio los Juegos Olímpicos alemanes en 1936 sirvió para que las primeras ondas de Radio Nacional (bautizada con ese nombre por ser del bando nacional) llegasen al aire. Era un emisor donado por el ministro de propaganda Joseph Goebbels a Franco, en un gesto de concordia con la extrema derecha española (la misma que nos gobierna ahora, por cierto, los que ahora están en el poder no son más que los herederos directos de aquellos).




Fue una auténtica pena que los nazis no se atrevieran a cruzar los Pirineos, lo digo porque, de haber sido así, el futuro de España habría sido muy diferente y no tendríamos que haber pasado las horribles penalidades de la posguerra, las represalias de los franquistas y sus Falanges, ni soportar durante años los delirios del "generalísimo" (que estúpido nombre) Franco.

Pero ya sabemos que los dictadores se atraen, y en este caso, además, para Hitler España tenía poco atractivo (al contrario que Rusia), además de que, mientras Franco era un ferviente admirador de los nazis, Hitler por su parte lo odiaba profundamente (se dice que al finalizar su encuentro en Hendaya se fue lanzando improperios contra el dictador español). Hacerse con España, tal como estaba, no le habría costado ningún esfuerzo tras adueñarse de Rusia (si hubiera logrado esto último, claro).


Tras la victoria de los Aliados, España quedó sumida en un caos, aislada del mundo que iba emergiendo a su alrededor, y hundida en la miseria de la posguerra y en los desvaríos paranoicos de un dictador colocado en el poder a base de disparos, muerte y destrucción.

Y es que si los alemanes, aún hoy en día, tienen mucho que callar y ruborizarse de su historia, los españoles no están en mucha mejor situación. Pero por lo menos ellos no continúan colocando en el poder a partidos nazis, mientras que nosotros sí lo hacemos con los partidos falangistas. ¿Cuándo aprenderemos?


La radio al servicio del poder
Como hoy ocurre con la televisión y la radio (y esto nadie me lo tiene que contar, porque Radio Nacional era una de mis emisores favoritas y he tenido que dejar de escucharla por sus emisiones adoctrinales), las primeras emisiones de Radio Nacional estaban al servicio de la propaganda franquista, como bien cuenta en su libro "Escrito en el aire" de Munsó Cabús (1988), en donde asegura que RNE nació con una finalidad propagandística al servicio del General Franco, y de hecho se mantuvo así hasta su muerte. Luego, los sucesivos gobiernos en democracia -o en supuesta democracia- no harían más que seguir esa línea.

En sus emisiones se enorgullecía de "los héroes nacionales" mientras se tildaba al enemigo de las cosas más horrendas. Durante años las dos Españas (tres, ahora, con los catalanes) vivieron la hegemonía y represión de los vencedores, el idioma catalán y todo lo que supusiera una identidad distinta a las regidas por "nuestro fuhrer" (o sea, "el Generalísimo") era castigado dura y severamente. Los órganos de control del Gobierno (el servicio de inteligencia de la Guardia Civil y todos los funcionarios y órganos dedicados a la censura), llevaron al límite y a rajatabla la presión sobre la población, indefensa, asustada y que, además, sufría enormes carencias y hambrunas. Cualquier gesto contestatario era duramente reprimido. Pero surgirían voces de libertad y discrepancia, también con la radio como medio de liberación, que traería aires nuevos a los pocos que -aún- se atrevían a pensar diferente. Era Radio España Independiente. Pero esa ya es otra historia.





| Redacción: Radio Ibérica

2 comentarios :

  1. Todos los pueblos tienen su historia y de qué arrepentirse, pero en el caso de España es cierto: aún no hemos aprendido a convivir y, al contrario que los alemanes, no hemos sabido aceptar nuestro pasado ni sobreponernos a él.
    Además, nos ha faltado el empuje que Estados Unidos dio para la reconstrucción de Europa, mientras aquí solo había palos a quien levantara la cabeza.

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  2. Es una pena que no tengais radio, habría programas muy interesantes en esta emisora, jajaja

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