18.6.16

Un reloj la salvó de la locura


Podríamos pensar que los relojes no tienen más uso que el de dar la hora; últimamente, también el de ser un complemento que adorna y también en algunos casos el de ser un instrumento de apoyo en escalada, orientación o submarinismo. Pero en el caso de Susannah Cahalan la utilidad del reloj va más allá, de hecho a tal punto que, gracias a él, evitó que la joven fuera tildada de loca y pasara su vida en su psiquiátrico.

Cuando era joven -más joven- padeció una serie de síntomas que consistían en que de un momento a otro se volvía irritable, pasando repentinamente a sentimientos opuestos y a no poder controlar sus emociones, hasta el extremo que incluso llegó a sufrir ataques epilépticos a consecuencia de ello.




El doctor Souhel Najjar se encontró con ella en el hospital, y aunque todo parecía indicar que sus problemas eran mentales, él pensó que tal vez se tratase de algo biológico. Así que se le ocurrió algo muy útil: pedirle que dibujara un reloj.

El resultado fue revelador. El médico descubrió así que la mitad del cerebro (el hemisferio izquierdo, concretamente) de Cahalan no estaba funcionando correctamente, y fue así cómo llegó a la conclusión de que se trataba de un trastorno del sistema inmunológico que el médico describió como "la ruptura de la barrera sangre-cerebro, que evita que las sustancias nocivas de la sangre entren en el cerebro". Y es que la joven había dibujado un reloj con todos los índices en el lado derecho de la esfera, pero ninguno en el izquierdo.

La paciente fue sometida a un tratamiento y con los medicamentos adecuados logró retomar un estilo de vida normal, tras administrarle medicamentos para su sistema inmunológico.

Y todo, gracias a un reloj.


| Redacción: Duraderos.com

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El Imperio