8.11.16

¿El turismo nos salvará?


Yo tuve la desgracia (o la suerte, depende) de pasar los años de mis estudios básicos en un clima de gran depresión. Eran los años de la reconversión industrial y naval, que dejó a los astilleros en la cuerda floja y enviaron a miles de trabajadores al paro. En una ciudad portuaria como era donde yo vivía, aquello afectaba a muchas familias y, por supuesto, a muchos de mis amigos y compañeros.

Ya por aquel entonces recuerdo cómo nuestro profesor nos hablaba del turismo como una de las soluciones y de las salidas para nuestro futuro y, en realidad, para regiones como la nuestra.




Resulta irónico porque hacía solo unos años antes, y unos cursos atrás, en un colegio radicalmente distinto, el del pueblo donde vivía en mis primeros años, las maestras -muy mayores, en su gran mayoría- tenían la creencia y la convicción, firmemente implantada, de que la agricultura y ganadería eran la gran apuesta de España y, en concreto, de la región. Solo unos años después me encontraba con un pensamiento radicalmente diferente en una sociedad (la ciudad industrial) totalmente opuesta.

Cuando la crisis acució y se produjeron todo tipo de cierres y la industria colapsó (ahora solo quedan esqueletos mudos en forma de edificios abandonados de todo aquello) se enviaron fondos desde Europa que trataron de mejorar nuestras tercermundistas comunicaciones para atraer ese nuevo y pujante sector: el turismo.

Por desgracia, la falta de ideas, la errónea visión y políticas, así como las desacertadas inversiones, hicieron que todo aquello no cuajase.


Por otro lado, nuestra región nunca fue destino turístico (al menos, no preferente), y el atractivo que tiene hacia el exterior, a diferencia de otros lugares de España, aquí no se supo explotar.

¿Por qué hablo de esto? Porque pienso que mi profesor tenía razón: sin industria, sin capacidad de competir con la mano de obra y materias primas que nos llegan del exterior, y sin recursos mineros importantes propios (gas, petróleo...) España solo ha sido buena en una cosa: el turismo.

No sé si lo sabes, pero ocupamos el tercer puesto en el ránking de países más visitados en todo el mundo, un ránking que lleva así años (hasta el año pasado España estaba en el segundo puesto) y que intercambiamos constantemente posiciones entre Francia y China (manteniéndose siempre Estados Unidos como primer destino mundial), pero siempre quedándonos a la cabeza de todo el mundo en ese sector.


Pero eso, con ser importante, no es lo más. Porque no somos solo uno de los países que más turistas recibe, sino que somos además el segundo país (sí, el segundo, detrás de Estados Unidos) que más dinero ingresa por turismo en todo el mundo (el tercero es China). Así que como ves mi profesor no iba muy descaminado.

Otro dato curioso que me llamó la atención es que los turistas que más gastos hacen en nuestro país no son los ingleses, ni los estadounidenses, "ni las suecas". No. Sorpréndete: porque son los chinos. Es fácil que un chino de viaje gaste más de mil euros en sus estancias en Madrid o Barcelona, porque cuando vienen, vienen a gastar.


Actualmente el turismo emplea a una de cada once personas en todo el mundo, y supone el 30 por ciento de todas las exportaciones (en forma de servicios) que se realizan a nivel mundial. Un suculento pastel en un mercado que ha pasado de tener 25 millones de turistas en 1950 a nada menos que 1.100 millones en 2014. Y las cifras no paran de crecer debido a la globalización.

El problema es que la mayor parte de trabajo que genera el turismo en España es de mala calidad (sector servicios de bajo coste, o sea: camareros y limpiadores), y no hemos sabido adaptarnos a los retos del futuro. Ofrecer visitas guiadas por Barcelona en "espan-english" (más bien en "catala-english" allí, que es aún peor), o consumo "low-cost" a monumentos con un guía improvisado, como en Madrid, no me parece la mejor idea de aprovechar todo el potencial que el turismo nos puede ofrecer.


Por otro lado, el turismo interior, el de Congresos y Certámenes, está muy lejos de ser el turismo que genera beneficios, y aunque importante no es el turismo que dará futuro a España y la hará competitiva en el complejo entorno mundial. Con fondos europeos aquí, en la época de depresión que os contaba se abrieron casas rurales y hoteles para exponer nuestra impresionante y desconocida naturaleza al público: fueron un fracaso absoluto. Apenas sobreviven de mala manera, como hogares temporales para bohemios y nostálgicos. Nadie quiere hacer turismo en un lugar que siempre está lloviendo y a nadie le apetece -con razón- salir por el campo a embarrarse y a ponerse perdido para no ver más que niebla.

Por desgracia nuestras autoridades no han sabido ver nada de eso, y no solo se han perdido millones, sino tiempo muy preciado. Los turistas que vienen a España son en su mayoría de sol y playa, lo máxime, de visitar grandes urbes con riqueza arquitectónica (la ya mencionada Barcelona) o con múltiples servicios (Madrid). Las regiones del norte de España tendrán que saber encontrar la fórmula, y lo más pronto que tarde, para atraer al turista, o fracasarán. Hoy por hoy es la única "industria" en nuestro país con capacidad de crear riqueza y de sacarnos del atolladero en donde estamos metidos. Y si no la encuentran llevarán a sus comunidades autónomas a la ruina. Así de claro.


| Redacción: Bianamaran.blogspot.com

3 comentarios :

  1. El problema del turismo, es que con los vuelos low-cost, cada vez más gente optará por irse al Caribe. En España suelen buscar comer bien, buen clima y precios baratos, y en eso, hay mucha competencia si omitimos el desplazamiento, que como digo, se ha abaratado mucho. Tanto, que puede que lo amortices en base a los precios más económicos en ese destino.

    Todos conocemos los abusos que se producen con el turismo. Es ético cobrar por un agua mineral 5 euros? Va a ser que no...

    Para mi es un error que se abandone la industrial. Alemania por ejemplo es un país más avanzado que nosotros, y mantiene su industria. Quizás la industria premium fuera la salida. Ya sean relojes, estilográficas, o lo que sea. Pero creo que vamos tarde, quizás sólo nos quede el calzado.

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  2. El turismo no está reñido con la industria (Estados Unidos tiene buena parte industrial, sobre todo la que no atrae el turismo), el problema es que en España por causas internas (desmantelación total) y externas que nos vienen impuestas (desde la Unión Europea) lo de industria es casi una quimera (insisto: me gustaría, prefiero la industria al turismo... :O).

    De hecho ni Alemania lo está pasando muy bien con su industria, y eso a pesar de la enorme potencia que es, como bien dices. La industria, si no puedes controlarla poniendo aranceles y demás (Estados Unidos, y ni con esas) se irá toda a Asia. Aquí producimos acero, pero ¿sabes? la mayoría está subvencionado y en realidad nos viene de China, que vende a pérdidas (sí, China vende acero, toneladas, para fabricar carrocerías de coches, electrodomésticos, obra civil, etc. etc., por debajo del precio de producción!!), y es que China se lo puede permitir, porque producen millones de toneladas que se quedan en stocks brutales y con eso pueden controlar el mercado. No puedes tener una industria ante semejante gigante, no en un mundo globalizado porque no serás competitivo y tendrás que irte o cerrar.

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  3. sin embargo el turismo -añado- es parte de tu patrimonio y ni los monumentos ni los rincones naturales se pueden copiar. Así que a cuidarlos porque puede ser lo único que les dé a comer a los españoles mañana :P

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