
Aunque con una buena alimentación no deberíamos tener problema alguno con nuestro sistema inmunitario, en ciertos momentos o etapas a veces es bastante acertado contribuir con un complemento, por ejemplo en épocas especiales de estrés, exámenes o en etapas durante el invierno. En el mercado existen infinidad de estos productos (algunos incluso se venden en supermercados), pero muchos de ellos, aparte de un aporte energético más o menos significativo a base de glucosa y/o edulcurantes, tienen una efectividad más que dudosa.
Por todo ello, y tanto por su cómoda presentación (en comprimidos efervescentes o sobres) como en su formulación (a base de vitamina C y zinc, dos principios activos que tienen demostrada científicamente su eficacia) dos de los productos más útiles y acertados que podemos adquirir -en farmacias, dicho sea de paso- son los Redoxon, de la casa alemana Bayer, y Leotron de la casa Angelini.