
Una de mis antiguas empresas tenía un pequeño departamento que se encargaba, entre otras cuestiones, de recursos humanos y selección de personal. Cuando la sección de la que yo era responsable necesitó trabajadores, y el CEO de la compañía nos dio luz verde para contratar a varias personas, enseguida se abrió un proceso selectivo publicando diferentes anuncios en ofertas de trabajo. Pero una mañana uno de mis compañeros, mi mano derecha y uno de mis colaboradores más cercanos, me propuso: "qué te parece si buscamos por ahí, y preguntándole a cualquiera que veamos si necesita trabajo seguro que acabamos contratando a un mejor empleado que todos los que van a contratar estos de recursos humanos en su proceso selectivo".
Me pareció muy llamativo, pero decidí dejarle hacer diciéndole, eso sí, que él sería el responsable de la selección.