12.1.16

Nueva tornillería de nylon para la bici


Ya tengo instalados los tornillos (y cambiados algunos de los que traía el cuadro de fábrica, que eran de acero, por estos nuevos) que he pedido hace unas semanas. Por unos pocos céntimos he resuelto el problema que en Carrefour no les dieron la gana resolver (para ellos les hubiera compensado más el haberles devuelto la bici, claro).

He pedido varios de ellos no solo para tener de repuesto, sino para ponerlos en el soporte portabidón principal (el del tubo diagonal) y también he aprovechado y los he puesto en el travesaño posterior, en el triángulo de refuerzo superior de los tirantes traseros, en donde hay unos huecos para instalar portabultos y que en casi todas las bicicletas (y no solo en esta) suelen venir sin tornillos, con la rosca hecha, pero sin cubrir.




El motivo de elegir el nylon no es solamente por su ligereza, sino que además, al ser el cuadro de aluminio, evita la corrosión por contacto y en situaciones de dilatación el nylon cubre mejor los huecos, al ser más flexible. Por otra parte, no tiene problemas de oxidación y se evita que las roscas se queden pegadas o incluso que dañen el cuadro con los tornillos de acero.

Obviamente hay que tener una serie de precauciones si elegimos este material plástico en lugar del acero. La primera de ellas es que la tornillería es solamente "de relleno", no es apta para sujetar el portabidón (yo lo instalé en todo el cuadro porque no voy a usar portabidón), es decir: no son aptos como tornillos de soporte. Así que quien use un portabidón lo suyo es llevar tornillos de acero, aluminio o titanio, y no éstos.

Por otra parte, las cabezas son muy delicadas, y hay que tener mucho cuidado (y elegir el destornillador adecuado) para apretarlos, o sin que nos demos cuenta les destruiremos la cabeza. Eso sí, tienen la ventaja de que al ser un material enormemente dúctil, cogiéndolos por la cabeza con unos alicates y, con cuidado, dándoles vueltas se pueden extraer aunque les hayamos dañados las perforaciones. Lo peor que nos puede pasar, eso sí, es que la cabeza se parta, por lo cual no debemos apretarlos en exceso.


Por si alguien quiere recurrir a ellos para usarlos con el fin de hacer como yo, cubrir los huecos sin tornillos del cuadro de la bici (sea ésta de acero, aluminio o carbono), os diré que la medida que elegí es M5, que es la estándar para los tornillos de los portabidones (y, en general, para muchos de los soportes, como el mencionado del tirante trasero). Recomiendo que verifiquéis que esa sea también la medida de vuestra rosca y, si no estáis seguros, podéis comprar por unos pocos céntimos un tornillo M5 en cualquier ferretería y lo comprobáis. Vale mas que perdáis unos céntimos en el tornillo para probar, que no adquirir una determinada cantidad de tornillos de nylon que luego puede que no os sirvan. No obstante repito que lo que suele ser estándar (al menos en cuadros de aluminio y acero) son los M5.


También tenéis diferentes opciones de largo. Yo elegí largo de rosca (sin incluir la cabeza, un detalle muy importante) de 10 mm. Son algo más cortos que los originales que traía la bici, pero solo un par de milímetros o así (muy poco). En todo caso es mejor que los elijáis más cortos, que no más largos, porque más cortos os sirven de todas formas, pero más largos tendréis que luego cortarlos y podéis estropearlos.

Finalmente, suelen encontrarse en dos opciones: en color blanco o en color negro. Lógicamente la más común es que los adquiráis en negro, aunque dependerá de vuestros gustos y del color del cuadro, ya que si éste es blanco, quizá sería mejor entonces que los compréis en blanco.

En cuanto al precio, son realmente baratos y merece la pena sustituirlos. Yo compré diez y no llegaron ni a los 2 €.



| Redacción: Radio Ibérica

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