
Amor a primera vista ha sido el que he tenido al ver este par de novedades de Ulysse Nardin. Y aunque -en este caso coincido con Guti- no me gustan los fondos oscuros, y prefiero fondos blancos, este reloj es una de las poquísimas excepciones en donde el fondo negro me atrae muchísimo más, quizá sea debido a que hace destacar más esos preciosos y hermosísimos números romanos, tan gruesos, del dial. Eso sí, no he mirado el precio porque como puedes suponer mejor ni hacerlo para no llevarse una decepción, porque este tipo de manufacturas están casi siempre muy alejadas de los mortales (al menos de los que son tan mortales como yo).
El reloj, ya puedes verlo, seguramente coincides conmigo en que es una realización y un diseño sublime, con un toque eminentemente marinero que casi te hace sentir -y aspirar- la brisa del mar sólo de verlo. Los subdiales, preciosos (sobre todo el superior, para el tiempo de reserva de marcha) y la forma de las agujas son, sencillamente, una obra de arte.