Mostrando entradas con la etiqueta bianamaran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bianamaran. Mostrar todas las entradas

12.8.18

El Imperio: Relatos cortos IV. Jerhoj


"El Imperio" es una saga que, poco a poco, está dando lugar a múltiples relatos de todo tipo de situaciones y elementos. La verdad es que su universo me parece muy atractivo porque pone en alza unos valores que, en el mundo capitalista que nos ha tocado vivir, parecen estar en contraposición. Me refiero a ganar dinero y ser honesto y solidario. A tener valores sin que por ello tengamos que triunfar pisando ni por encima de nadie.

Con esos principios de trasfondo, y aprovechando mi agrado y relativa pasión por el mundo de las motocicletas (tampoco sin volverme loco, aunque me gustan), he decidido afrontar el reto de desarrollar una nueva novela corta, que es más bien una sucesión de relatos entrelazados y relacionados entre sí, que tienen a una marca de motocicletas, la Jerhoj, como protagonista.

10.12.17

Regala lo último de Bia Namaran


- Post patrocinado -

Cuando unas imponentes naves alienígenas aparecen en el Sistema Solar, el temor y el miedo se apodera y penetra en los corazones de toda la humanidad. Sin embargo, ignorando totalmente a la Tierra, los alienígenas se dirigen al planeta Venus y empiezan a establecer allí numerosos asentamientos y colonias a un ritmo frenético.

Los años transcurren hasta que la población terrestre llega casi a acostumbrarse a sus nuevos y exóticos vecinos. Mientras tanto, todo intento de contactar con ellos resulta infructuoso.

Pero entonces, un día unos extraños mensajes llegan a la Tierra trayendo consigo una aterradora advertencia que pondrá al género humano frente al mayor dilema de toda su historia.

Huir es imposible. Quedarse es morir.


"Las playas de Venus" en formato ebook y tapa blanda, ya disponible en Amazon. ¡Regálatelo!


8.12.16

Galería : el bolígrafo de mi hermana y el mío


Seguramente muchos recordaréis que hace un tiempo conseguí el bolígrafo que había estado usando de adolescente, durante algunos años. El bolígrafo en sí no era problema, ya que era un clásico Rocky de Inoxcrom relativamente fácil de encontrar. El inconveniente es que esta era una edición especial Graffiti que tuvo una distribución más limitada (y unas unidades más limitadas, también).

Finalmente pude dar con una simpática chica portuguesa que lo había conservado en estado NOS (nunca lo había utilizado). Más aún: tenía el conjunto completo (bolígrafo y estilográfica), y aunque al principio pedía por ellos un precio que yo no podía pagar, finalmente tuvo la gentileza de rebajármelo un poquito.