
A pesar de lo que nos quiera vender el defensor de ricos y poderosos, el Mariano Rajoy (cuya política pasará a la historia por llevarse el desastroso honor de ser el presidente español de toda la historia de la democracia que más españoles ha echado a la calle), la realidad española es bien distinta. En España estamos en nivel de empleo a la misma altura que los países más pobres de África, a la altura de las ex-repúblicas de la extinta URSS, y solo superados por Grecia (aunque muy cerca de Grecia).
A pesar de todo lo que digan desde el PP, en donde aseguran que nos han librado de padecer la crisis griega, lo cierto es que se han librado "ellos", a ellos es a los que se han preocupado en salvarse, a sus bancos, sus inversiones y a sus intereses. A nivel de la calle estamos tan mal y con un futuro tan negro como Grecia. Y eso a pesar de todas las políticas de austeridad del PP, que sólo ocultaban sus auténticas intenciones para pisotear a los ciudadanos tomando a la crisis como excusa para engañar con un programa electoral que jamás cumplieron ni pensaron cumplir.
