Mostrando entradas con la etiqueta medicinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medicinas. Mostrar todas las entradas

12.2.17

Cómo cambia tu forma de ser (y hasta de pensar) un simple medicamento


Por cuestiones de salud tengo que tomar distintos medicamentos, entre ellos algún corticosteroide con efectos secundarios bastante llamativos.

El caso es que, como medicamento, me va genial, pero me resulta llamativo cómo algo que nos tomamos afecta tan profundamente hasta nuestra forma de ser. Y es que uno de los efectos secundarios de este medicamento es que, cada cierto tiempo, te envuelve en una paranoia bastante singular. Te hace estar preocupado, aunque busques y rebusques en tu mente el sentido de ese estrés o de dónde emerge tal preocupación; te hace soñar pesadillas incongruentes (por ejemplo, te despiertas creyendo que te vas a estrellar en un avión, o cualquier cosa parecida), y el defecto más "latoso" es que la ansiedad llega a tanto que te impide mantener una conversación normal porque, en medio de ella, se te ocurre quedarte en blanco o empiezas a decir cosas sin sentido. Así que cuando tengo esos episodios dejo de tomarlo hasta volver "a la normalidad" y sentirme de nuevo yo mismo.

6.2.17

Leotron cambia su envasado para incluir ingredientes que antes no especificaba


Es común entre muchos fabricantes de productos alimenticios no especificar todos los ingredientes de su formulación. Aunque por ley están obligados a ello, siempre encuentran un resquicio más o menos legal por el cual escabullirse (muy poco porcentaje de ese ingrediente, mezclarlo con otros y nombrarlo genéricamente, en lugar de poner su nombre común, poner un nombre en latín o científico para que no se entienda o no resulte familiar, o simplemente ignorarlo y saltarse la ley a la torera).

Más grave aún es cuando esto lo hace una compañía farmacéutica, como en este caso Leotron, de la multinacional Angelini. Y es que hasta ahora, en algunos de sus productos ignoraban determinados ingredientes que incluían, no informando al consumidor de los mismos.

21.12.15

Las farmacias ponen a los medicamentos el precio que les apetezca (¿no lo sabías?)


Me he asustado porque, toda alterada, me ha contado una amiga que acababa de descubrir que los medicamentos y productos en la farmacia varían de precio ostensiblemente según acudas a unas o a otras. Al parecer, ella creía que los precios en este tipo de establecimientos estaban fijados por ley. Se quedó de piedra cuando vio que sí, estaban regulados por ley, pero por otra "ley": por la ley del albedrío del comerciante.

Es como los recambios o componentes de una bicicleta: en algunas tiendas puedes adquirirlos casi a la mitad de su precio, lo que nos da una idea del enorme porcentaje de beneficios que este tipo de tenderos se llevan. Obviamente, no es lo mismo que compres unas manetas o unas zapatas infladas de precio, a adquirir un medicamento, y de ahí el escándalo de mi amiga.