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16.2.16

Economía de escala (o por qué las bombillas que fabricamos aquí se venden en China)


Tengo un amigo que posee un taller, en el cual se dedica a la construcción y montaje de diferentes elementos arquitectónicos para servir de decoración y utilería. Él siempre defiende los productos de origen español y a los proveedores españoles, e intenta adquirir las piezas que él no puede construir, así como las piezas accesorias, siempre en proveedores regionales y, de no ser posible, en proveedores nacionales. De esta forma intenta proteger no solamente el producto español, sino el trabajo hecho por mano nacional.

Pero hace unas semanas, mientras conversábamos me decía que estaba intentando encontrar unas piezas para uno de sus modelos que no encontraba por ningún sitio, y que él creía que quizá incluso ni se producirían cosas como la que buscaba. Me comentaba que estaba sopesando el producir esas piezas él mismo, aunque eso le fuese mucho más caro. Las piezas que él pensaba producir serían de aluminio y para ello tendría que adquirir grandes listones de ese metal. Luego, a otro proveedor, encargarle cortarlos a determinadas medidas y con determinadas formas, y hacer finalmente él mismo la terminación y el acabado.

24.1.16

El centro de detención (o lo que hay detrás de la vida que vives)


En estas últimas fechas he oído a mucha gente cercana a mí eso de: "es mejor ponerse a robar, vas a la cárcel pero al menos te dan comida y un techo", o: "estoy pensando en atracar en algún lado y que me metan en la cárcel, al menos luego salgo con la paga del paro", entre muchas otras cosas. La verdad es que casi nunca les respondo porque, en ocasiones, me encuentro tan bajo de moral que llego a pensar así.

Sin embargo, por desgracia, ni las cárceles son tan bondadosas ni la policía tan estupenda. Normalmente las primeras son un nido de serpientes, y los segundos altivos y engreídos, como si tuvieran el mundo a sus pies y la ley en sus manos.