
Philips ha puesto a la venta su nuevo reloj inteligente, aunque en realidad es más bien un modelo de deportes (un reloj "fitness") que un smartwatch con todo lo que ello implica. Me gusta no porque el reloj tenga nada fuera de lo que no hayamos visto (además, es caro, 250 $), sino que tiene una autonomía bastante decente (cuatro días, con posibilidad de carga rápida al 70% en sólo 30 minutos) y, también muy interesante, su display es de tipo "always on", es decir, que se puede consultar la hora en cualquier momento como un reloj tradicional, sin necesidad de toquetear el display ni pulsar ningún botón.
Aunque tiene parte que se activa pasando el dedo por el cristal, realmente el reloj no es táctil, sino que sus pulsadores se encuentran en los laterales del bisel, en el frontal. Pero lo que más me gusta de este reloj es que en Philips no mienten.







