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16.12.17

Actualizarse sí, actualización no, la encrucijada de Internet


Imaginaros que vais a un quiosco a compraros un periódico hoy. Por unos dos euros, os dan un trozo de papel plegado de más o menos extensión, y con más o menos páginas. En su esencia, es lo mismo que, básicamente, obtenían a mediados del siglo pasado por unas pocas pesetas, o a principios de siglo por unos centavos. Apenas ha cambiado el medio ni el soporte.

En ese ejercicio de imaginación, suponed que vais dentro de cinco, diez o quien años a ese mismo quiosco. El periódico cuesta -por la inflación, la subida de precios, etc.- ahora diez o veinte euros. Pero, además, vuestras manos ya no sirven para pasar las hojas. Si intentáis hacerlo, cada vez que os ponéis a ello os cuesta un mundo, como si levantaseis bloques de concreto (hormigón en España), de manera que, antes de acabar de leer las primeras hojas, lo tiráis a la papelera más cercana que encontráis, desilusionados. Para leer su contenido, necesitáis adquirir unas manos nuevas en el mercado, y unas gafas especiales para disfrutar de una lectura rica en contenidos y animaciones pero que, con vuestros ojos normales, no veis. Si lo intentáis, solo veis "sombras".

5.10.17

El burlón código de Google


Hace unos días -supongo que, como a muchos de vosotros- llegó a mi correo un e-mail de Google informándome de una novedad en su Adsense (su servicio de publicidad), que consistía en la posibilidad de incluir un código en la página con el cual, y automáticamente, se mostrarían entradas relacionadas. Es decir: en un blog, al final de cada post, aparecería un listado con otros posts que estuvieran relacionados con ese contenido. Google mencionaba también que esa característica o "addon" ("autorelaxed" lo llaman ellos) ofrecía más rentabilidad, al permitir a la persona que visitaba o leyera ese artículo, ir hacia otro de similar temática, algo que en un alto porcentaje -según los mismos de Google- hacía la gente, según sus análisis. Con ello, el autor del blog (o editor, o propietario) lograba una serie de ventajas: una de ellas es que obtenía más páginas vistas, o sea, aumentaba su ranking de páginas visitadas y, además, se podía aumentan los ingresos porque, a más páginas vistas, más impresiones de anuncios y, por lo tanto, más posibilidades de que los lectores los visitaran.

Dado que -llamativamente, y por raro que parezca- Blogspot no incorpora por defecto ningún gadget o plugin para poner posts relacionados, me pareció una característica realmente interesante, y decidí incluir ese nuevo código que Google me ofrecía en varios de mis blogs.

14.8.17

Cómo bloquear imágenes específicas de páginas web


Como tengo que mantener diversas cuentas en Twitter, a veces me encuentro al loguearme con una imagen que me resulta bastante asquerosa y desacertada, y que me supone todo un incordio y una molestia cada vez que intento acceder. No es algo de lo que dependa mi vida, por supuesto, pero si puedo dejar de verla cada vez que entro a esa red social me sentiría mucho más cómodo.

He estado buscando alguna solución, y lo que me he encontrado ha sido a mucha gente con el mismo problema que yo: quieren desactivar (o bloquear, o dejar de ver) una determinada imagen de un sitio web pero, obviamente, no todas las demás. La única solución que les han dado ha sido solamente recomendaciones de que instales complementos para bloquear imágenes (que no sirven, porque las bloquean todas), y como única solución más o menos eficiente, la de instalar un bloqueador de pago que permita bloquear la imagen por su URL. Esa solución es efectiva, pero me parece demasiado engorro tener que instalar algo así para anular una simple imagen y, además, que es algo por lo que hay que pagar. Así que yo he decidido tomar otra solución también efectiva, pero gratis y nada complicada.

12.6.17

Opera Developer vs Opera Stable


Opera fue mi navegador favorito durante muchísimos años. Lo conocí en sus primeras versiones de pago allá por finales de los años noventa, en aquél tiempo era de los pocos navegadores con los que podías entrar a Internet con ordenadores antiguos, prescindiendo un poco de la por entonces pesadísima suite que traía consigo el Netscape Communicator. Imaginaros: Messenger, Compozer, Navigator, un sistema de conferencia, otro de calendario... E incluso se atrevían a meterte cosas como un reproductor multimedia. Cierto que el Explorer aún era válido, pero siempre era comprometido navegar con él, salían agujeros de seguridad cada dos días, así que el Opera era una buenísima alternativa.

Versión tras versión, el navegador Opera añadía más funcionalidades que lo hacían más y más pesado, hasta el punto que llegó a ser insoportable y perdió todas sus bondades iniciales. Sus últimas versiones antes de pasarse a Webkit eran insostenibles, el Presto (el motor de renderizado que usaba Opera hasta entonces) se volvía imposible de manejar, sobre todo si tenías un ordenador con pocos recursos. Además, había perdido la sencillez y fiabilidad inicial y sus opciones acabaron siendo excéntricas, variopintas y, muchas, inútiles.

16.1.17

La invasión de la publicidad descontrolada


Una tormenta de publicidad. Es eso lo que nos encontramos la mayoría cuando visitamos una página web de las llamadas "generalistas", de los medios periodísticos "convencionales" (en referencia de aquellos que han venido -o aún permanecen en parte- de los periódicos en papel o de las revistas).

Antiguamente, la publicidad no molestaba. Era incluso divertida, entretenida. Es cierto que podía llenar la página del diario, pero si querías te detenías a leerla o, sino, pasabas de largo. Hoy eso es imposible. Los fondos de publicidad han llenado las páginas y portales, de manera que aunque te intentes centrar en leer el artículo, tienes a la publicidad siempre presente, de fondo.

11.1.17

Cómo descargar imágenes de cualquier página web


Con la aparición de HTML5 y elementos accesorios, como las CSS, el acceso a los elementos de una página web no es ahora tan sencillo como antes. Si antiguamente bastaba con hacer click con el botón derecho del ratón, para desplegar al submenú del navegador y acceder a la imagen para guardarla, ahora en muchas páginas web es mucho más complicado.

Cada vez más sitios optan por esconder sus imágenes, las que usan como fondo o las que usan como elementos de página, en los denominados "lightbox" o como fondos escondidos bajo capas (los archiconocidos elementos "div").

12.4.16

Blocknote, uno de los mejores editores visuales de páginas web


Siempre me han gustado los editores HTML de tipo WYSIWYG, aunque confieso que mis primeras páginas web las hacía con el Arachnophilia, un editor que tiene más años ya que Matusalén. Mi preferido en WYSIWYG era el editor que podías encontrar con la suite del Netscape, el fantástico Composer. Sin embargo el problema del Composer era que no trabajaba (ni trabaja) bien con archivos grandes, y que si incorporas muchas imágenes a tu página, misteriosamente las acabará perdiendo (debe ser algo con la gestión de memoria que jamás corrigieron, centrados como estaban en el Netscape y en la competición acérrima que mantenían con Microsoft Explorer).

De modo que dejé el Composer y me pasé a Visual Page, de Symantec, un estupendo editor HTML y con capacidad para trabajar en modo código pero que, sin embargo, no pasó de la versión 2.0. El problema que tenía con el Visual Page, y que me impedía usarlo, era que en mitad del trabajo era muy propenso a producir excepciones y cerrarse.